UNE 100012

Higienización de sistemas de climatización

Objeto y campo de aplicación

El fin de esta norma es valorar la higiene de los sistemas de ventilación y acondicionamiento de aire (SVAA). Para ello se desarrollan criterios de valoración, criterios de descontaminación (higienización) y criterios de validación (eficacia) de la calidad higiénica del SVAA.

La higienización tiene el objetivo de eliminar los contaminantes y los depósitos de suciedad que se encuentren presentes, de forma visible o no, en el sistema. Consiste en la realización de un proceso de limpieza pudiendo, sólo en los casos en que se prescriba, ir acompañado de un proceso de desinfección.

El propósito es proporcionar, tanto a los propietarios de las instalaciones como a los proveedores de servicios de higienización y restauración del SVAA, una guía que ayude a asegurar que la limpieza desarrollada ha sido eficaz, de acuerdo con unos estándares aceptados.

Esta norma es de aplicación a sistemas de ventilación y acondicionamiento de aire y define los criterios de evaluación de la valoración inicial, los procedimientos de higienización de estos sistemas, la validación de la eficacia de higienización y los estándares y criterios de seguridad.

Esta norma va dirigida a los propietarios de edificios, a las empresas de servicios de higienización, a las empresas de mantenimiento, a los usuarios de las instalaciones y a las empresas de asesoría y control.

Se consideran incluidos todos los elementos del sistema, desde la entrada hasta la salida del aire, así como todas las superficies de los mismos en contacto con el aire circulante. Igualmente quedan incluidos los plenums de techo y suelo cuando sean una parte integrante del sistema de distribución de aire.

Los requisitos expuestos en esta norma se aplican a todas las clasificaciones de edificios exceptuando los que tengan consideración especial, por cuestiones de la actividad que en ellos se desarrolle.

La clasificación de los diferentes tipos de edificios y de sus usos es una parte importante en la valoración inicial del estado higiénico del SVAA. Los métodos de limpieza, las especificaciones del proyecto, los estándares, los controles periódicos y la validación final de la higienización pueden variar dependiendo de los tipos de edificios y usos.

Clasificación de los usos del edificio

A efecto de esta norma, los usos del edificio considerados son los siguientes:

- Industrial.

- Residencial.

- Oficinas.

- Comercial.

- Restauración.

- Sanitarios.

- Áreas de uso especializado; se incluyen las relacionadas con salas blancas, laboratorios y/u otras áreas con requisitos ambientales especiales.

- Multiuso; realización de actividades mixtas.

Elementos del SVAA que deben ser evaluados

La evaluación, tanto de los niveles de contaminantes presentes como del tipo y diseño del sistema de ventilación existente en el edificio, es importante para definir la metodología de higienización a emplear.

Se considera que los componentes del sistema están contaminados cuando existe evidencia de materia particulada o crecimiento microbiano en su interior, tanto por una inspección visual como por verificación analítica. La evaluación se realizará mediante inspección. Los tipos de contaminantes presentes, su concentración, así como la existencia de "amplificación bacteriana", deben determinar los métodos de higienización a emplear y los controles ambientales requeridos.

Los elementos a inspeccionar para una higienización de conductos parten desde la toma de aire exterior y deben ser, al menos, los siguientes:

- Unidades de tratamiento de aire (UTAs) y climatizadores. La evaluación de las UTAs debe considerar todos sus componentes: filtros, plenums, baterías, bandejas de condensados, aislamientos acústicos, recuperadores de calor, aparatos de humidificación o enfriamiento adiabático y ventiladores.

- Red de conductos de impulsión. La evaluación del sistema de conductos de impulsión debe considerar porciones representativas de los mismos, incluyendo unidades terminales (cajas, ventiloconvectores, inductores etc.), plenums, atenuadores acústicos, material de aislamiento termoacústico, baterías de calentamiento y enfriamiento, conductos flexibles, unidades terminales de difusión y otros componentes.

- Red de conductos de retorno. La evaluación del sistema de conductos de retorno debe considerar porciones representativas de los mismos, incluyendo los elementos antes indicados, en su caso.

Inspección de materia particulada y estándares

El plan de muestreo de materia particulada debe realizarse conforme al método de muestreo especificado.

Si el sistema descarga partículas visibles en el espacio interior acondicionado o existe una contribución por parte del mismo a la concentración hallada de materia particulada aérea en suspensión (fracción inhalable de menos de 10 µm y fracción respirable de menos de 2,5 µm) o existe una concentración, por unidad de superficie muestreada en el conducto, mayor que el límite recomendado para la consideración de sucio (>1 g/m2 - Ensayo de aspiración, la higienización es de ejecución necesaria.

Nivel de aceptabilidad. Valores límite de suciedad depositada en interior de conductos

Parte del Sistema Límite suciedad depositada Método de medida
  g/m2 mg/100 cm2  
Impulsión 1 10 Aspiración
Retorno 1 10 Aspiración
Extracción 6 60 Aspiración

Debe confeccionarse un informe técnico de evaluación del estado de suciedad de las instalaciones.

La empresa debe entregar un plan que especifique de forma coordinada cómo cada área del edificio debe ser protegida durante las distintas fases del proyecto de higienización.

Estándar gravimétrico posterior a la limpieza.

Se considera como limpio el valor de peso neto de materia particulada menor que el nivel de higienización aceptable.

El nivel de higienización aceptable para el estándar gravimétrico es menor que 75 mg/m2 (0.75 mg/100 cm2) para ensayo de aspiración y menor que 15 mg/100 cm2 para ensayo de adherencia.

Frecuencias de evaluación

Las frecuencias de evaluación descritas en la siguiente tabla deben ser consideradas como recomendaciones mínimas y la necesidad de incrementarlas dependerá de las condiciones ambientales, de la actividad y de las condiciones mecánicas y humanas tanto del edificio como de su entorno.

Frecuencias de evaluación:

Uso del edificio UTAs Redes de conductos
Industrial 1 año 1año
Residencial 1 año 2 años
Oficinas 1 año 1 año
Comercial 1 año 2 años
Sanitarias y usos especiales 6 meses 1 año
Restauración 1 año 1 año
Multiuso 1 año 1 año

 

Las UTAs que dispongan de humidificación o enfriamiento adiabáticos o que se encuentren en climas templados y húmedos deben verificarse al menos 2 veces al año, cualquiera que sea el uso del edificio.